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Medicamentos para la Otitis

medicamentos para la otitis

Los antibióticos son los únicos medicamentos con eficacia demostrada en el tratamiento de la Otitis. La mayoría de los antibióticos se pueden administrar una o dos veces al día para mejorar el cumplimiento y evitar la necesidad de enviar medicamentos a la escuela o guarderías. La siguiente lista excluye los medicamentos que tienen actividad reducida contra patógenos comunes o que tienen efectos adversos significativos sin otras características de canje para justificar la inclusión.

La terapia antimicrobiana empírica debe ser integral y debe cubrir todos los patógenos probables en el contexto del entorno clínico.

Antibióticos para la Otitis

Amoxicilina (Amoxil, Trimox, Wymox)

Interfiere con la síntesis de mucopéptidos de la pared celular durante la multiplicación activa, lo que resulta en actividad bactericida contra bacterias susceptibles.

Amoxicilina / clavulanato (Augmentin)

Medicamento de combinación que incluye un agente bloqueante (ácido clavulánico).

Base de eritromicina / sulfisoxazol (EES 400)

Dosis suministradas en 200 mg / 5 ml (eritromicina) y 600 mg / 5 ml (sulfisoxazol). Ampliamente utilizado para personas sensibles a la penicilina. Se absorbe bien en el tracto gastrointestinal, pero se administra mejor con el estómago lleno para evitar el malestar gastrointestinal.

Trimetoprim / sulfametoxazol (Bactrim, Bactrim DS, Septra, Septra DS)

Inhibe el crecimiento bacteriano al inhibir la síntesis de ácido dihidrofólico.

Cefixima (Suprax)

Al unirse a una o más de las proteínas que se unen a la penicilina, detiene la síntesis de la pared celular bacteriana e inhibe el crecimiento bacteriano.

Cefuroxime Axetil (Ceftin)

Cefalosporina de segunda generación que mantiene la actividad grampositiva de las cefalosporinas de primera generación; agrega actividad contra Proteus mirabilis, H influenzae, E. coli, Klebsiella pneumoniae y M. catarrhalis.

La condición del paciente, la gravedad de la infección y la susceptibilidad del microorganismo determinan la dosis y la vía de administración adecuadas.

Cefprozil (Cefzil)

Se une a una o más de las proteínas de unión a penicilina, que, a su vez, inhibe la síntesis de la pared celular y da como resultado actividad bactericida.

Cefpodoxime (Vantin)

Indicado para el manejo de infecciones causadas por microorganismos aeróbico-anaeróbicos mixtos susceptibles.

Cefdinir (Omnicef)

Cefalosporina de tercera generación indicada para el tratamiento de infecciones cutáneas no complicadas.

Clindamicina (Cleocin HCl)

Lincosamida para el tratamiento de infecciones graves de estafilococos en la piel y los tejidos blandos. También es eficaz contra los estreptococos aeróbicos y anaeróbicos (excepto los enterococos). Inhibe el crecimiento bacteriano, posiblemente bloqueando la disociación del peptidil-t-ARN de los ribosomas, lo que provoca la detención de la síntesis de proteínas dependiente del ARN.

Azitromicina (Zithromax)

Antibiótico macrólido de amplio espectro. Absorción notablemente reducida cuando se toma con alimentos.

La terapia antimicrobiana es una de las piedras angulares en el tratamiento de la otitis, pero algunos estudios han sugerido que su uso habitual no está indicado. Debido a que la mayoría de los casos de otitis se resuelven espontáneamente, podría parecer que la terapia antimicrobiana no es necesaria. No obstante, en la era preantibiótica, las complicaciones de la otitis, como la mastoiditis, eran mucho más frecuentes de lo que son hoy en día; esta diferencia puede deberse al uso rutinario actual de antibióticos.

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